Pachamba nació de un encuentro.
En 2024, los productores del molino Gran Comisión, en Apóstoles, Misiones, y dos familias de Salsipuedes, Córdoba. comenzaron a construir un vínculo alrededor de una misma idea: acercar una yerba mate distinta, respetuosa de sus procesos y con una historia que valiera la pena compartir.
Así empezó Pachamba.
Desde Misiones llega la yerba. Desde Córdoba comenzamos a hacerla circular, mate a mate.
Los primeros paquetes de Pachamba empezaron a encontrarse con la gente en ferias locales y puestos ambulantes del corredor de Sierras Chicas.
Ahí nació también una parte fundamental de nuestra identidad: conversar, cebar un mate, explicar qué diferencia a una molienda de otra y permitir que cada persona pudiera probar antes de elegir.
Con el tiempo empezamos a participar en encuentros cada vez más grandes: ferias, festivales gastronómicos y celebraciones en distintos puntos de Córdoba.
Seguimos haciéndolo porque las ferias representan mucho de lo que somos.
Nos permiten estar del otro lado del paquete.
Conocer a quien toma nuestra yerba, escuchar qué busca en un mate y compartir personalmente aquello en lo que creemos.
Nuestra yerba proviene de Apóstoles, Misiones, y se produce siguiendo prácticas agroecológicas que buscan preservar el desarrollo natural de la planta.
Parte de nuestras variedades se elaboran mediante secado Barbacuá, un proceso lento en el que las hojas reciben durante horas el calor del fuego de leña, aportando aromas y características particulares.
Después viene algo que para nosotros es igual de importante: esperar.
La yerba atraviesa estacionamientos prolongados de entre 24 y 36 meses, porque creemos que hay procesos que no necesitan acelerarse.
La naturaleza tiene sus tiempos. Nosotros elegimos respetarlos.
Hay una costumbre que nos acompaña desde el comienzo.
Si llegás a un puesto de Pachamba con el mate lavado, te lo renovamos gratuitamente.
No nació como una promoción.
Nació porque confiamos en lo que ofrecemos y porque creemos que la mejor manera de conocer una yerba es tomarla.
Queremos que pruebes una molienda distinta, que descubras otro sabor o que simplemente puedas seguir compartiendo el mate.
Porque hay una idea sencilla que atraviesa todo lo que hacemos:
lo bueno se comparte.
Lo que comenzó recorriendo ferias de Sierras Chicas fue llegando a nuevas localidades de Córdoba.
Después se sumaron dietéticas, herboristerías, comercios y revendedores particulares que eligieron incorporar Pachamba.
Hoy distribuimos tanto a consumidores finales como a revendedores de todo el país.
Crecimos, pero queremos conservar aquello que estaba en el primer puesto de feria: el trato directo, el conocimiento del producto y la posibilidad de elegir una yerba por lo que realmente es.
Nuestro nombre nace de unir Pachamama, la Madre Tierra, con chamba, una expresión popular para hablar del trabajo.
Pachamba es, para nosotros, una forma de nombrar el trabajo con la tierra.
Porque nos interesa saber de dónde viene lo que consumimos.
Porque valoramos los procesos agroecológicos.
Porque creemos en respetar los tiempos de la naturaleza.
Porque detrás de cada molienda hay una experiencia diferente.
Porque preferimos acercar productores y consumidores antes que alejarlos.
Y porque para nosotros el mate nunca fue solamente una bebida.
Es encuentro, conversación, territorio y tiempo compartido.
Desde Apóstoles hasta Córdoba.
Desde una feria de Sierras Chicas hasta un mate en cualquier lugar del país.
Seguimos creciendo con la misma idea con la que empezamos:
acercarte una yerba en la que creemos y darte la oportunidad de probarla.
Pachamba te renueva el mate.